Suecia gana otra vez el Mundial masculino

Lo ha tenido todo, emoción, sorpresas, desvanecimientos de juego atravesado el ecuador de la competición, casos positivos de covid y, por supuesto, jugadas imposibles solo capaces de verse en un Mundial… pero, al final, Suecia (Niklas Edin, Oskar Eriksson, Rasmus Wrana, Christoffer Sundgren y Daniel Magnusson) ha vuelto a ganar por tercera vez consecutiva (el del año pasado se tuvo que suspender por la pandemia pero ya había subido a lo más alto del podio en el 2018 y en el 2019 lo que le convierte en el primer equipo capaz de hacerlo en toda la Historia) el Mundial masculino tras un espectacular doble take out de Niklas Edin, probablemente el mejor jugador del mundo, que ha acabado por romper la final ante la Escocia de Bruce Mouat (con Grant Hardie, Bobby Lammie, Hammy McMillan y Ross Whyte).

Ese doble take out en la novena entrada de la final, le permitía hacer cinco a Suecia, disparar el marcador hasta el 10-5 y obligaba a Escocia a entregar el choque. Hasta entonces, el equipo escocés había conseguido plantarle cara a la gran favorita ya que, por ejemplo, con dos en la segunda entrada (1-2), había incluso tomado el mando del encuentro. Es cierto que los nórdicos le devolvían la jugada en la tercera (3-2) antes de empezar un intercambio de entradas que persistía en la igualdad (3-3 después de la cuarta, 4-4 tras la sexta y 5-5 antes de esa novena entrada). Sin embargo, Edin sacaba la sangre de campeón en ese end para con un lanzamiento espectacular poner un broche de oro (nunca mejor dicho) a la final (10-5) y revalidar su título de campeona del mundo en lo que supone el décimo título de la historia para el país sueco.

Suecia y Escocia habían llegado a esta final por caminos diferentes ya que mientras a Suecia le bastaba con ganar claramente a Suiza (Peter de Cruz, Benoit Schwarz, Sven Michel, Valentin Tanner y Pablo Lachat) en su semifinal 11-3, Escocia iba por el camino largo tras concluir sexta en el round robin y no solo tenía que deshacerse de Canadá (Brendan Bottcher) por un apretado 5-3 sino que en semifinales tenía que doblegar a Rusia (Sergey Glukhov) por idéntico resultado y plantarse en la final ante el equipo nórdico, el gran dominador del curling mundial en los últimos años.

En el otro encuentro de playoffs, Suiza derrotaba a la actual campeona olímpica, Estados Unidos (John Shuster) por un ajustado 7-6 lo que le daba el acceso a la semifinal lo que, con su derrota, le permitía luchar por la medalla de bronce frente a Rusia.

En ese enfrentamiento por la medalla de bronce, Suiza llevaba la voz cantante desde que lograba robar por dos la primera entrada (2-0) y solo justo antes del descanso, Rusia conseguía un doble para igualar la contienda a 3. En la reanudación, el partido no se salía del camino trazado y los dos equipos iban ganando sus entradas por la mínima (4-4 tras la séptima y 5-5 después de la novena) hasta que Suiza, con hammer, le daba la puntilla al encuentro en la décima (6-5) para colgarse la medalla de bronce.

Pero, como decíamos, hasta llegar a ese instante final, el Mundial masculino que se ha celebrado en la burbuja de Calgary con 14 equipos por primera vez en la historia, ha atravesado un largo camino que incluso estuvo amenazado de no llegar a buen puerto después de cuatro positivos en coronavirus detectados en jornada de playoffs del sábado lo que obligó a recolocar el calendario aunque finalmente pudo acabar ayer mismo el torneo tal y como estaba previsto aunque unas horas más tarde.

La primera fase del torneo, un round robin larguísimo consecuencia de contar con una nómina de 14 equipos, dejó a Suecia y a Rusia en lo más alto de la clasificación, ambos con 11 victorias y dos derrotas, con un pase directo a las semifinales. Tras ellas, lograban su pase a la fase final Estados Unidos, con 10 triunfos y tres partidos perdidos; Canadá y Escocia con un balance de 9-4 y Suiza con ocho partidos ganados por cinco perdidos. Así, estos seis equipos (Suecia, Rusia, Estados Unidos, Canadá, Escocia y Suiza) lograban su billete a los Juegos Olímpicos de Pekín 2022 (China ya tiene su plaza como anfitriona) y se jugarían el título mundial.

Italia (Joel Retornaz) y Noruega (Steffen Walstad), quien había protagonizado un fulgurante inicio de competición con un balance de 7-1 antes de desmoronarse, concluían séptima y octava clasificada ambas con un balance de 7-6 mientras que Japón (Yuta Matsmura), con 6-7, terminaba novena y Alemania (Sixten Totzek) y Dinamarca (Mads Noergaard), con cuatro partidos ganados y tres, respectivamente, lo hacían en décima y undécima posición. En la parte baja de la clasificación, el triple empate entre Holanda (Jaap Van Dorp), Corea (Yeong Seok Jeong) y China (Qiang Zou), todas con únicamente dos triunfos en toda la competición dejaba a las dos selecciones asiáticas cerrando la clasificación por lo que Asia, en principio y a la espera de si se vuelve al sistema tradicional una vez pase la pandemia, pierde una de sus plazas fijas para el próximo Mundial del 2022.

Clasificación final del Mundial masculino de Calgary

Oro. Suecia. Clasificada a Pekín 2022.

Plata. Escocia. Clasificada a Pekín 2022 (como Gran Bretaña).

Bronce. Suiza. Clasificada a Pekín 2022.

Cuarta. Rusia. Clasificada a Pekín 2022.

Quinta. Canadá. Clasificada a Pekín 2022.

Sexta. Estados Unidos. Clasificada a Pekín 2022.

Séptima. Italia.

Octava. Noruega.

Novena. Japón.

Décima. Alemania.

Undécima. Dinamarca.

Décimo segunda. Holanda.

Décimo tercera. Corea.

Décimo cuarta. China.

La fotografía es de Jeffrey Au / WCF