Las escobas

Uno de los aspectos que más suele llamar la atención a los que no han visto nunca un partido de curling es el barrido de la pista en cada piedra lanzada. El barrido sirve para hacer que la piedra avance más o menos, y eso se consigue directamente consiguiendo más o menos roce del hielo con la misma, algo para lo que se va barriendo el camino de la piedra con las escobas (cada jugador cuenta con una). Esto sucede porque la pista de hielo para jugar a curling está mojada y las gotas se congelan haciendo la superficie más áspera. Cuando se barre, el calor allana el camino y facilita el desplazamiento de la piedra. Con las escobas, además del avance, se puede redireccionar la piedra.

En los inicios de la historia del curling, cuando este deporte no estaba tan desarrollado como ahora, las escobas estaban fabricadas de fibras de maíz o de algún material similar, y eran muy parecidas a la imagen que uno pueda tener de una escoba del hogar. La evolución del curling también ha afectado directamente a las escobas, que hoy en día están compuestas por un tubo de fibra de carbono hueco. Eso es lo común a todas, pero la terminación de la misma difiere según jugadores y países, ya que hay tres tipos de acabados diferentes: corn broom (similar a la escoba antigua), push broom (sería como un cepillo actual) y swivel handle broom (es la más moderna y es muy ligera). El precio de cada una de las escobas no baja de 100 euros.

Los barredores (que son los compañeros de equipo que no están lanzando la piedra) entran en juego una vez que la piedra ha salido ya de la mano de su compañero. Es entonces cuando el skip va gritando las indicaciones para que los barredores allanen el camino, lo dificulten o traten de redirigir la piedra. El movimiento de barrido debe hacerse de lado a lado, perpendicular a la trayectoria de la piedra. Los jugadores no pueden ponerse delante o detrás de la misma ni, obviamente, tocar físicamente ninguna de las piedras. Si lo hicieran, se restituiría el lugar de la desplazada, así como se eliminaría la lanzada. Si se tocara una piedra estática de su propio equipo, esta quedaría eliminada del juego.

Una de las reglas básicas es que se permite barrer la piedra de tu propio equipo hasta que entra en la tee line (la diana que hay pintada en el hielo). Una vez que está ahí la piedra, el skip del equipo contrario puede también barrer para desviar la piedra contraria. En el tee line (diana), solo un jugador (los skips o viceskips) de cada conjunto puede barrer.