El juego

El objetivo del curling es bien sencillo. Dejar tu piedra lo más cerca del centro posible, más cerca que la del contrario… y cuantas más, mejor. Parece sencillo pero no lo es. Aquí trataremos de explicar, una vez que ya hemos hecho un repaso a todo lo necesario para practicar este deporte y a la pista de juego, en qué consiste el juego.

Cada partido de curling se juega a ocho o diez ends (entradas) dependiendo del torneo (los Mundiales y Europeos, por ejemplo se juegan siempre a diez) y en cada uno de los ends, cada equipo lanza ocho piedras (cada componente del equipo tira dos). Una vez que se han producido todos los lanzamientos, el equipo que más cerca haya colocado una piedra del centro de la diana es el que puntúa en ese end. ¿Cómo se calcula la puntuación? Puntúan todas las piedras del equipo que las haya dejado más cerca del centro hasta que aparezca una del equipo contrario. Es decir, si el equipo que juega con piedras rojas, ha colocado una en el centro, y la siguiente más cercana es una amarilla; el rojo se llevará un punto; pero si, por ejemplo, la siguiente fuera una roja, el equipo rojo puntuaría dos y, así sucesivamente, hasta que aparezca una amarilla. Todos los puntos de una entrada se los lleva el que haya colocado su piedra más cerca del centro, así que siempre uno de los dos conjuntos se queda a 0. En el caso de que ninguno de los dos conjuntos acabe con una piedra en la diana, la entrada concluye 0-0 y se le llama blanquear el end.

El equipo que gane el end, comienza lanzando en el siguiente end para equilibrar la ventaja de lanzar el último. El equipo que tiene el último lanzamiento se dice que tiene el hammer. Si una entrada concluye en blanco, el que tenía el hammer, lo sigue manteniendo para la siguiente.

Si al final de las ocho (o diez) entradas, el marcador acaba en empate, se disputará un extra end para dilucidar el ganador del encuentro en el que tendrá la última piedra el equipo que haya perdido el octavo (o décimo) end.